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Adas, brujos y ratas de la Red
¡Internet no es ni un cuento ni una leyenda!
- Las ratas causaron un caos en las comunicaciones de
Nueva Zelanda en 2005
- Los sortilegios del flautista de Amelín en tiempo
de guerra
- Barremos, barreteémos
Las ratas causaron un caos en las comunicaciones
de Nueva Zelanda en 2005
 El
apagón de las telecomunicaciones que afectó a las conexiones
de teléfono e Internet, provocando el caos en Nueva Zelanda,
fue causado por las ratas. En efecto, las ratas mordieron un cable de
fibra óptica y afectaron a la zona este de la isla del Norte
-cerca de la capital Wellington. La interrupción también
afectó a la banca y a los viajes aéreos, y cerró
la Bolsa local durante cinco horas

Los sortilegios del flautista de Amelín
en tiempo de guerra
En
estas épocas de cambios y revoluciones, merced a la penuria de
transparencia que conlleva el funcionamiento ancestral de nuestra sociedad
y del jirón «costumbrista» que ondéa, se traslucen
consultores mágicos que utilizan encantamientos para darse visibilidad
internauta y poder seguir sobreviviendo. De ese modo, en ciertos paises
ricos de nuestra maltratada tierra, a falta de saberes, peritages y
conocimientos, los hechiceros de la sociedad de la información,
sin necesidad de empuñar escobas, flautas ni baritas mágicas,
utilizarán el estandarte de empresas, consultorías y asociaciones
(a veces la combinanción de las tres) con el objetivo de obtener,
a través de sus redes de influencia, aportaciones, ayudas o subvenciones
para la organización de eventos o la redacción de algún
que otro informe sobre el futuro de la sociedad de la comunicación
electrónica, donde por ende la palabra
se acreditará en función no del saber y conocimiento sino
del cheque que se aporte o los favores que se piensen obtener del amigo
mago de turno.
Además, esos falsos magos y músicos, al mismo tiempo que
producen una confusión indescriptible dentro del marasmo de ignorancia
que ellos mismos generan, utilizarán tribunas electrónicas
lanzaderas sobre un pretendido discurso humanitario, por ejemplo el
de las guerras. Así, veremos aparecer, al lado del publireportage
de sus eventos o informes, algunos párrafos desgranando sobre
las injusticias a la moda, donde los enlaces nos incitarán a
aportar donaciones a alguna que otra de sus redes de influencia.
Barreteémos la red de flautas, escobas y baritas
mágicas, barremos las ratas en Internet para evitar los disfuncionamientos
societales de tales prácticas que impiden la emergencia de una
sociedad basada en el conocimiento.
PS : Esto no es más que un cuento de adas y
de magos. En consecuencia, todo parecimiento no puede ser mas que fortuíto,
declinamos toda responsabilidad sobre cualquier parecido! Firmado :
Mi ada madrina
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